Duda razonable

Lo odio, es realmente estúpido y todo lo bueno que le pasa es prueba irrefutable de que Dios, si existe, es un cachondo. Ese pedazo de imbécil hace lo que quiere y todos le aplauden y ¿cuál es su mérito? Ser el hijo del jefe. No es ni listo para el mismo, miente y lo hace rematadamente mal, pero siempre consigue colársela a todo el mundo. A su padre, a los compañeros, incluso a usted… sí a usted. No quiero ofenderlo, pero es así. La única virtud que posee es esa, a él todo el mundo le cree. Ya puede decir lo que quiera, pero le prometo que miente. ¡A mi jamás se me ocurriría hacer tal cosa! Tengo un buen sueldo y una familia preciosa y, como ya se ha dicho antes, soy monárquico convencido. Ya sé que el perito dice lo contrario, y que el gilipollas ese tiene la coartada de su papá, siempre lo ha querido más a él, lo nota todo el mundo, pero fíjese en mis labios, ese culo de la foto no es el mío, jamás le he hecho un calvo al Rey ¡yo no tengo la culpa de tener un siamés rematadamente tonto!

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