sábado, 9 de febrero de 2008

Tengo prejuicios

Cuando unos estadounidenses llegaron de intercambio al que era mi instituto me pregunté que demonios le habíamos mandado nosotros allí para que nos los cambiaran por estos. Más tarde conocí a seres inteligentes venidos de ese país por lo que mi idea de yankee cambió.
Pero, y lo reconozco, sigo teniendo algún resquicio de prejuicios y mi boca es asaltada por frases del tipo, "del país de Bush tenía que ser" sobretodo en casos como los de estás dos noticias.
La primera. El "ideón" de entrenar a los chavales entre 13 y 16 años para el uso adecuado de armas con la esperanza de que, ya siendo mayores(o no tanto porque las licencias se conceden desde los 10 añitos) adquieran licencias de caza(ese estado se gana sus dólares al parecer con esos permisos)
La segundaAy¡ cuando pensaba que no se podía ser más tonto descubro que los militares estadounidenses (lo del resto de países también darían de que hablar, como los "¡epa!-ñoles" que encallaron en Cíes cuando lo de los cuatro hilitos), aparte de poco listos son muy agarrados. No van los tíos y tras lanzar unos cuantos pepinazos lacrimógenos y al no ver o escuchar la detonación de los susodichos reclaman su devolución a los que pretendían aturdir (siempre en defensa propia, siempre en defensa propia...) del otro lado de su frontera con México. Joder como en el Corte Ingles, bombas con cheque regalo.Los Mexicanos no se los devolvieron. No más.